El 28% de quienes son propietarios de altavoces inteligentes dicen haberlo utilizados para llevar a cabo alguna compra durante los últimos siete días.

Está todavía en mantillas, la inherente a su insultante juventud, pero lo cierto es que al denominado “voice commerce” parece aguardarle un próspero futuro por delante. Así lo concluye al menos un reciente informe llevado a cabo en Estados Unidos por la empresa financiera Visa y la compañía especializada en pagos online Pymnts.

En el transcurso de los últimos doce meses el número de propietarios de “smart speakers” como Amazon Echo y Google Home pegó una fortísima zancada del 88%. Y el 28% de quienes dan cobijo en su hogar a un dispositivo de estas características dicen haberlo utilizado para llevar a cabo transacciones durante los últimos siete días.

Cuando los consumidores deciden colgarse del brazo del todavía incipiente “voice commerce” es fundamentalmente para comprar comestibles (5%) o hacer uso de los servicios de reparto de comida a domicilio (4%).

Las principales razones que esgrimen los dueños de altavoces inteligentes para formalizar compras con su ayuda son el ahorro de tiempo (77%) y la comodidad que en último término mejora también su calidad de vida (74%).

En 2017 la proporción de hogares pertrechados de “smart speakers” era al otro lado del charco de apenas un 14%. En el último año la proporción ha escalado hasta alcanzar el 27%.

Pese a que allende los mares el “voice commerce” está saliendo poco a poco del cascarón, en tierras europeas el uso de los altavoces inteligentes a la hora de comprar es bastante más restringido. Según un reciente estudio llevado a cabo en Alemania por RMS, la mayor parte de propietarios de “smart speakers” los utiliza para tareas sencillas (y hasta “bobas”) como la reproducción de música y el pronóstico del tiempo.

Fuente: Marketingdirecto.com