Ingeniero e industrial francés
(05/02/1878 – 03/07/1935)

Nació el 5 de febrero de 1878 en París. Cursó estudios en la Escuela Politécnica de la ciudad donde se graduó en 1898.

El símbolo de su empresa automotriz fue un doble ángulo, imagen de un engranaje como fuerza motora de la industria y, precisamente, su primera empresa fue una fábrica de engranajes helicoidales. En 1908 racionalizó el funcionamiento de la sociedad de automóviles Mors, consiguiendo pasar de una producción 125 vehículos anuales a los 1200. Este logro le animó la idea de fabricar sus propios automóviles.

En 1912 se traslada a los Estados Unidos, donde comprobó la llamada organización científica del trabajo que permitía la fabricación en serie. El mejor ejemplo lo encontró en Henry Ford y su modelo “T”.

Cuando lo enviaron al frente, durante la I Guerra Mundial, percibe el problema de la falta de municiones y se las arregló para montar una fábrica de obuses, en poco tiempo producía diez mil obuses diarios, en 1917 llegaron a cincuenta mil.

En 1915 inaugura la primera fábrica Citroën en el parisiense Quai de Javel; el trabajo artesano fue sustituido por el trabajo en cadena. Esa fábrica terminó siendo un modelo al que iban a estudiar empresarios de otros países. Allí trabajaban mujeres, pues los hombres estaban en el frente y la construcción, con duchas, vestuarios y un restaurante, estaba adaptada a sus necesidades. La enfermería -con doce enfermeras y un médico permanente- parecía más bien un pequeño hospital, con equipos para radiografía, cirugía menor, servicio de ginecología, de obstetricia y un consultorio odontológico equipado con todo. Había salas de juego y de costura, salas para lactancia y guarderías y un espacio para tomar clases de educación física al mediodía.

En 1919 salió a la venta el 10 HP Tipo A, primer vehículo francés construido en serie, al que siguió el Tipo 2, primer coche europeo carrozado, equipado con cinco neumáticos, luces y arranque eléctrico (todas innovaciones) y más barato que el resto. En 1922 lanzó la venta a crédito, abrió filiales en otros países y creó empresas de taxis. Y si en 1912 se había prometido construir cien vehículos por día, en 1923 su fábrica producía doscientos. André construyó varias fábricas de este  tipo en Francia y el extranjero.

Citroën no se limitaba a innovar con sus productos. También fue uno de los primeros en darse cuenta de la importancia de la publicidad, así hizo tirar varios automóviles desde un acantilado para demostrar su robustez, contrató aviones para que escribieran su nombre en el cielo, instaló un cartel gigante sobre la torre Eiffel… Se enfrentó a la crisis mundial de 1929 invirtiendo más. Aunque en 1932 la producción anual había caído, en cinco meses reconstruyó su primera fábrica y la preparó para hacer mil autos por día. Poco tiempo después iba a lanzarse el “7”, con una invención que revolucionó la industria automotriz: la tracción delantera. Las novedades de este coche eran varias: caja de velocidades automática, el primer coche sin estribo, suspensión mediante barras de torsión, frenos hidráulicos, motor flotante…

Fue presentado en abril de 1934 y en octubre en el Salón del Automóvil. Sin embargo se había  empeñado demasiado, además la tracción no salía con el ritmo que se esperaba; la caja automática no funcionaba. No le quedó más remedio que pedir dinero a la empresa Michelin. La quiebra llegó en noviembre, por un pequeño abastecedor. Citroën traspasó sus acciones a Michelin y se retiró.

A principios del año siguiente debieron operarlo y murió en París poco tiempo después, el 3 de julio de 1935. Paradójicamente su ex empresa se recuperó gracias a la misma tracción que lo llevó a la quiebra. Pierre Michelin lanzó a la venta el modelo fallido, que fue uno de los mayores éxitos de la industria automotriz. Y, años después, con otro director, la empresa comenzó a producir un viejo proyecto de Citroën, un coche muy pequeño y barato: el 2 CV.